Desde la Asociación Sevilla Se Muere, ante los acontecimientos acaecidos en la ciudad durante los días 17, 18 y 19 de abril con motivo de la celebración de la Copa del Rey 2026, realizamos las siguientes consideraciones:

– Este evento ha supuesto un importante deterioro para nuestra ciudad y, como siempre, los vecinos han sufrido las consecuencias. Los problemas de limpieza, inseguridad, vandalismo, movilidad y descanso los pagamos los sevillanos.

– El dispositivo y organización de este evento por parte del Ayuntamiento ha sido muy deficiente y no ha existido el correcto acotamiento de zonas y aficiones, ni en las fan zones ni en las calles del Casco Histórico y Triana, principalmente. Las imágenes recogidas en prensa y redes sociales muestran el absoluto caos generado por un número ingente de personas: botellones descontrolados, gritos, cánticos ofensivos, violencia, enfrentamientos con la policía, basura y orines por todas partes, alteración del derecho al descanso, etc. Especialmente lamentable ha sido la situación de acumulación de basuras en zonas como la Alameda de Hércules, Mateos Gago o Altozano y San Jacinto. Los altercados entre aficionados radicales y entre éstos y la policía nacional han sido de alto riesgo en lugares como el Puente de Triana. Así mismo, se han incautado armas e identificado a multitud de ultras y se ha frustrado por las fuerzas del orden la pelea que los radicales de ambos equipos iban a sostener en la Alameda. La Asociación en Defensa de la Alameda de Hércules y su Entorno ya había advertido al Ayuntamiento de esta posible situación reclamando medidas para evitarlas.

– Desde el Ayuntamiento y determinados sectores económicos, como el hostelero y hotelero fundamentalmente, se nos intenta convencer del balance positivo para Sevilla de este evento y otros parecidos. El impacto económico ni es tanto ni recae sobre la generalidad de la ciudad. El peaje que pagamos los sevillanos, tanto con la paralización de nuestra vida cotidiana (ya habitual con la eventización que sufre la ciudad), como con la generación de potenciales peligros, unido al coste que supone para las arcas públicas la prestación de servicios (limpieza, recogida de basuras, policía local, reparación de desperfectos, etc.) y el restablecimiento de las condiciones de normalidad del espacio público suponen un más que evidente balance negativo y un claro perjuicio para el interés general de Sevilla y sus vecinos. Por más que se inflen las cifras este tipo de eventos no compensan a la ciudad.

– Convertir Sevilla en una ciudad sin ley durante varios días a causa de un evento que lleva celebrándose ya algunos años (y previsiblemente hasta 2028) no hace sino agravar el efecto pernicioso que la turistificación, eventización y barificación cronificadas ya producen en una ciudad completamente saturada. Consideramos que el que Sevilla se convirtiera en sede permanente de la final de la Copa del Rey sería algo verdaderamente indeseable.

– Que el Alcalde fomente estos eventos, que unidos a otros varios condicionantes, están llevando a la ciudad al límite es algo inexplicable para quien debiera velar antes que nada por el bien de los vecinos y deja a las claras su nivel de irresponsabilidad institucional y su dedicación prioritaria a contentar a los lobbies hoteleros y hosteleros que rigen de facto la vida de la ciudad.

Desde Sevilla Se Muere exigimos al Ayuntamiento y al Alcalde que, por el verdadero interés general de la ciudad, no vuelva a celebrarse la final de Copa del Rey en Sevilla en ediciones posteriores, como también invitamos a toda la sociedad civil y partidos políticos a sumarse a esta petición.